lunes, noviembre 5

GLADYS, LA GUARDIANA DE LA MEMORIA DE LOS GUZMÁN DE ROJAS

"Me intriga la muerte; la de Cecilio Guzmán de Rojas, por ejemplo. ¿Por qué un hombre se quitaría la vida en la época más feliz de su vida?". Pienso en Gladys Dávalos Arze y su pregunta viene a visitarme una vez más. Me la hizo hace siete años, cuando me guiaba por los recovecos de la Casa Museo Cecilio Guzmán de Rojas. Gladys había puesto todo su empeño para que el hogar del indianista potosino abriera sus puertas al público. Y así lo hizo. Ubicada en la calle Abdón Saavedra N°2221 (Sopocachi), la casa jamás se despojó del aura trágico que dejó tras de sí el suicidio de su dueño, en los años 50. Y de eso era consciente Gladys, quien medio siglo después compartía la casa junto a su pareja Ivan, hijo de Guzmán de Rojas.
La vida y la muerte son así, conviven en el mismo espacio hasta que una se cansa de la otra. Hoy la casona de Sopocachi se viste de luto una vez más. El cáncer se llevó a Gladys, la cuentista de niños y la custodia de los recuerdos de la familia Guzmán de Rojas.
Fue gracias a Gladys que descubrí a la que quizás sea una de las figuras menos valoradas dentro de la historia del arte nacional, Enrique Guzmán de Rojas. Habitante de esta casa, Enrique terminó eclipsado por la figura de su padre y por su propia timidez. Su adicción al cigarrillo terminó por acabar con su vida. Sólo algunos cuadros que cuelgan en la Casa Museo dan cuenta de su talante  artístico y su paso por esta vida. 
Que mejor homenaje a Gladys que compartir esa historia que, de no ser por ella, hubiese quedado en las penumbras de la casa de la Abdón Saavedra. "Enrique, el hijo de Guzmán de Rojas"http://www.bolivia.com/noticias/autonoticias/DetalleNoticia26788.asp