domingo, junio 2

RUFINO CARRASCO, EL HÉROE OLVIDADO DE LA GUERRA DEL PACÍFICO



Ínfimas victorias militar logró Bolivia durante la Guerra del Pacífico. Una de ellas el 6 de diciembre de 1879, en el desfiladero de Tambillo (Atacama). En un encuentro relámpago el Escuadrón de Francotiradores -vanguardia de la Quinta División boliviana- derrotó a los Cazadores del Desierto, expulsándolos de San Pedro de Atacama. Nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero quizás esta victoria pudo haber cambiado el curso de la guerra. Comandados por el coronel Rufino Carrasco, la avanzada boliviana entró triunfante hasta Atacama. Inmediatamente fue arriada la bandera chilena y repuesto el blasón boliviano. Consciente sobre la fragilidad de su hazaña, Carrasco solicitó refuerzos para mantener su avance e intentar retomar Caracoles y Calama. Pero los refuerzos jamás llegaron.

“Me es sumamente extraño que el general (Narciso) Campero y usted, después de haberme encomendado una expedición tan difícil, lanzándome sólo con 70 hombres hasta ponerme a ocho leguas donde se encuentran fuerzas enemigas considerables, no hayan remitido fuerzas para apoyarnos. Nosotros, resueltos a sacrificarnos por la patria, no omitimos medio alguno de hacerlo, pero de cualquier fracaso que hubiese en lo sucesivo ustedes y sólo ustedes serán responsables ante el pueblo boliviano”, escribió el coronel, en una misiva enviada a la Jefatura del Estado Mayor boliviano.

Esas palabras sellarían su destino. Rufino Carrasco –que una semana después de su victoria y ante la ausencia de refuerzos decidió retirarse de Atacama y desandar lo andado- fue apresado y llevado con grilletes hasta Potosí, donde permaneció aislado, humillado y bajo la amenaza de una baja deshonrosa. Luego de un juicio sumarial Carrasco fue liberado, pero su victoria y su nombre fueron soterrados. Tuvo que pasar una década, en 1881, para que la hazaña de Carrasco fuera desempolvada y éste ascendiera al grado de General de Brigada. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. El general Carrasco -que murió en soledad y sin descendencia directa- terminó relegado por la historia. Sus restos casi terminan extraviados para siempre. Y a pesar de su valía como artífice de la victoria de Tambillo, no existe fecha cívica que conmemore su gesta y su nombre no engalana las principales calles, avenidas o plazas de ninguna ciudad capital del país. Sí lo hacen, en cambio, los nombres de aquellos militares y políticos bolivianos que tuvieron responsabilidades irrefutables en la pérdida de nuestra salida al océano Pacífico.

Esta es la historia de un héroe boliviano que fue injustamente marginado de la historia. Pero también es la historia de la lucha de su familia por salvar su nombre del olvido.

Horacio Torres Guzmán, con un almuerzo típico de un cinteño de cepa.
Horacio Torres Guzmán es un cinteño de cepa. Y como tal, en su hogar no pueden faltar ni bebidas espirituosas, ni laguita de maíz, ni cuequitas chuquisaqueñas de antaño. Y de todo ello sobró el día en que este descendiente de Rufino Carrasco abrió sus puertas de su vivienda para narrar los fastos del general chicheño. 

“Mi padre, Simeón Torres Guzmán, fue el sobrino-nieto del héroe de Tambillo y yo el heredero de los documentos que prueban su existencia… ¿Un tecito?”.

En la mesa: una taza de té humeante y una botella semivacía de whisky. 

“Para el frío es lo mejor”.

Y lo es más a la hora de retroceder en el tiempo. Porque si de historias y personajes chicheños se trata, nadie mejor que don Horacio para narrarlas.

“Mi abuela, Ignacia Carrasco, era sobrina del general Rufino. Toda la familia Carrasco tiene raíces en Talina, un vallecito que se halla en la provincia Sud Chichas (Potosí) y que se alza a orillas del río San Juan del Oro”.

“Talina tiene mucha historia. El cacique Espiloca, de los Chichas, tenía su asiento en Talina. En la conquista de los españoles, cuando Almagro decidió separarse de Pizarro para ir a la conquista del Sur, pasó por los Chichas y se quedó en Talina. Allí estaban los ‘Orejones’ evitando que del Sur vinieran otras tribus a invadir al imperio incaico. Pizarro, según narran, hizo que el cacique se convirtiera a la religión católica y adoptara su nombre: Diego de Espiloca. Almagro siguió su camino hacia Chile llevándose con él centenares de hombres chicheños a intentar la conquista de lo que hoy es Chile”.  

“Mi abuelo Hilario Torres también era de Talina y estuvo junto a Eduardo Abaroa en el combate del Puente del Topater. Por la proximidad de la costa, él había ido a trabajar a una guanera que dependía de una firma inglesa. Y, naturalmente, cuando comenzó la invasión chilena, todos los bolivianos fueron convocados a defender la patria, entre ellos unos seis talineños”. 

“Sabe, hace más de 20 años que no visito Talina. Quisiera hacerlo, aunque ya no hay allí vestigios de los Carrasco. También quisiera conocer Tambillo, donde el general Rufino Carrasco hizo historia”.

Parte Oficial del Coronel Rufino Carrasco sobre la reconquista de Atacama. 
Publicaciones militares vol. 19, del general Enrique Vidaurre. 
Escuadrón Francotiradores. Vanguardia de la Quinta División. 
Toconao, diciembre de 1879.
Al señor Jefe Superior de las fuerzas residentes en la provincia de Lípez.

Eran las 5 am me encontraba en el punto de Tambillo, legua y media del pueblo. Día antes (el 5 de diciembre) el enemigo había tomado posiciones muy ventajosas y tan luego como descubrieron la vanguardia nuestra que iba adelante hicieron una descarga sobre esta. Inmediatamente dispuse el plan de ataque y entramos en combate con las fuerzas que comandaban los tenientes coroneles Moscoso y Patiño. El primero tomó la izquierda y el segundo marchó de frente rompiendo sus fuegos al paso de vencedores hasta desalojar de sus parapetos a los Cazadores del Desierto, que es éste el nombre del cuerpo chileno al que pertenecían. Un cuarto de hora fue suficiente para nuestros bizarros jefes y rifleros que atacaron arrollándolos y poniéndolos en completa derrota, quedando en nuestro poder 11 prisioneros y varios heridos. 
Me es sumamente extraño que el general Campero y usted, después de haberme encomendado una expedición tan difícil, lanzándome sólo con 70 hombres hasta ponerme a ocho leguas donde se encuentran fuerzas enemigas considerables no hayan remitido fuerzas para apoyarnos.
Nosotros resueltos a sacrificarnos por la patria no omitimos medio alguno de hacerlo, pero de cualquier fracaso que hubiese en lo sucesivo ustedes y sólo ustedes serán responsables ante el pueblo boliviano.
Con 300 hombres que usted me mande, pero que vengan a marcha redoblada, puedo contestar a usted de la toma de Caracoles y últimamente Calama y de este modo estar siempre en posición de la importante provincia de Atacama y de haber hecho que respiren nuestros hermanos que están bajo la presión de los invasores
Dios guarde a Usted.

No son del todo claros los hechos que se sucedieron tras la Batalla de Tambillo. Lo cierto es que por alguna razón esta victoria boliviana fue minimizada en ciertos círculos militares y políticos, tanto chilenos como -peor aún- bolivianos. Así lo evidencia, por ejemplo, este diario de campaña:

Diario de campaña de la V División, de Manuel D. Valda 
Memoria del auditor y comisario de guerra Manuel D. Valda

Año 1879, mes de diciembre
20 Lunes, Santo Domingo de Silos
Llegó por extraordinario mandado de Huarichaca la feliz nueva de que el coronel Carrasco había batido a los chilenos en Atacama y tomado aquella plaza habiendo desalojado de aquel lugar a las fuerzas invasoras. Nuestro contento fue grande, en especial para los amigos de aquel bravo defensor de la patria. Fue general el sentimiento porque aquel, aunque pequeño hecho de armas, no se hubiera celebrado como se debería. Era un pequeño triunfo en que un puñado de valientes dela V División había hecho conocer lo que importaba el valor y la constancia del boliviano.

Sobre las causas del inmediato menosprecio por parte del Alto mando boliviano a la victoria de Carrasco, el abogado José Franz Medrano Solares esboza una teoría que va en la línea de aquella esgrimida en la película "Amargo mar", de Antonio Eguino, y que apunta a la existencia de una confabulación entre empresarios y políticos bolivianos de apoyar la victoria chilena. Es así que se frenaron y silenciaron determinadas gestas que podían descubrir malos manejos del mando militar y de políticos de ese entonces. Medrano Solares ha escrito el ensayo "A propósito del gral. Rufino Carrasco"

“Luego de esta inigualada victoria de nuestras armas en la infausta Guerra del Pacífico de 1879, Rufino Carrasco, después de haber sido abandonado a su suerte en el desierto por sus superiores junto a sus soldados, execrablemente fue apresado y vejado en la ciudad de Potosí por mandato del afrancesado Gral. Narciso Campero, que ambicionaba inescrupulosamente la primera magistratura del país. Después, sobrevino la conspiración del silencio impuesta por aquellos ruines que enajenaron el mar boliviano, intentando suprimir su legendario nombre de la ilustre genealogía de nuestros héroes”.



Medrano Solares realizó un trabajo de hormiga en pos de hallar datos biográficos de Rufino Carrasco. Son pocos los hechos documentados que puedan ayudar a reconstruir su vida. Entre ellos está una biografía inédita e incompleta perteneciente al párroco de Talina, Simeón Torres Carrasco (1898-1985). Gracias a este trabajo se sabe que Carrasco nació en Talina el 10 de julio de 1817, siendo su padre Manuel Carrasco, sargento mayor del Escuadrón Guías. “Extrañamente de su madre no existe ninguna relación. De acuerdo a la biografía señalada, muy mozo se alistó en el Ejército durante el gobierno del Mariscal Santa Cruz, viendo engendrarse y surgir la Confederación Perú-Boliviana. Seguidamente, recibió su bautizo de fuego en (las batallas de) Yanacocha y Socabaya, en 1836”. 
“Igualmente estuvo en las inmemoriales contiendas de Humahuaca, Iruya, Montenegro y en los gloriosos campos de Ingavi. A continuación, conjuntamente a Mariano Melgarejo y sus coraceros, rebasando las sanguinolentas barricadas de marzo de 1865, irrumpió en el Palacio de Gobierno y vio perecer al tata Belzu en manos de sus correligionarios. Gracias a esta delirante e intrépida acción fue ascendido de capitán a mayor. En febrero de 1875, Rufino Carrasco, ya como coronel, fue nombrado Jefe del Estado Mayor de Cochabamba. Poco tiempo después, sería protagonista de la proverbial Batalla de Tambillo”, apunta el ensayista.
De su ascenso a general, el cura talineño Simeón Torres Carrasco -del mismo que Rufino Carrasco era tío abuelo- no revela absolutamente nada en el boceto biográfico indicado. Sin embargo, Medrano Solares descubrió que el Senado Nacional, a proposición del Poder Ejecutivo, mediante Resolución Legislativa de 1 de Noviembre de 1888 sustanciada en Sucre, ascendió a Rufino Carrasco al grado de General de brigada del Ejército Nacional. 
“A propósito de ascensos militares anecdóticos, O´Connor D´arlach, en su libro que versa sobre el tarateño Mariano Melgarejo, describió que en cierta ocasión Rufino Carrasco, junto a otro oficial de los afamados Colorados de Bolivia, se plantó impávido frente al presidente Melgarejo para que éste, con su arma de fuego, hiciera puntería sobre su kepí. La admirable imperturbabilidad de Carrasco en este acto suicida fue gratificada por el achispado e ignorante déspota con un ascenso militar”, escribe Medrano Solares. 

Un par de fotografías y una tarjeta personal de Rufino Carrasco son parte de los tesoros que son guardados por Horacio Torres Guzmán. Él  y su familia se han encargado de que la memoria del general Rufino Carrasco no se desvanezca del todo. En diciembre de 2011, la familia Torres se hizo presente en el Cementerio de Oruro, donde se hallan los restos del héroe de Tambillo.
Última morada de Carrasco, en Oruro.
“Yo he querido que esta gesta de este soldado boliviano permanezca en la memoria. Ante el nicho del héroe de Tambillo fuimos un sencillo ejemplo para que cada familia boliviano rescate de entre sus antepasados las gestas de sus sacrificios en la defensa de Bolivia durante las injustas guerras del Pacífico, el Acre y el Chaco”, señala Torres Guzmán. Sin embargo, y a pesar de haber publicado sendas solicitadas en La Patria (Oruro-2011) y Correo del Sur (Sucre-2003) sobre la hazaña de Rufino Carrasco, la gesta del héroe talineño y sus jinetes chicheños permanece ignorado por la gran mayoría de los bolivianos. Ojalá que, en medio de la efervescencia patriótica que ha resurgido por el mar, alguna autoridad nacional se digne en recordar el 6 de diciembre como una fecha histórica para Bolivia.

8 comentarios:

Michael dijo...

A mi juicio, el Dr. José Franz Medrano Solares en su ensayo “A propósito del Gral. Rufino Carrasco”, más que adicionarse al guión histórico de A. Eguino en “Amargo Mar”, creo que sigue honesta y fielmente las huellas documentales que se salvaron de la destrucción malintencionada ejecutada por aquellos bolivianos deshonestos que enajenaron nuestro litoral a Chile. Enajenación ilícita que no es una “hipótesis histórica” o una “línea histórica” como pretenden hacer ver los interesados en distorsionar lo verificado en la Guerra del Pacífico. Felizmente, al presente, gracias a este tipo de ensayos esta verdad comprobada es transmitida por la mayoría de maestros y catedráticos en los colegios y universidades de Bolivia.
En nuestros días, ningún historiador contemporáneo que se respete y respete a la opinión pública nacional y extranjera puede negar esta vendimia territorial, es que resultan demasiado abrumadoras las evidencias gráficas sobrevivientes en Bolivia, Perú, Chile y otras naciones. A la luz de esta documentación primaria no pueden existir varias verdades ni líneas históricas, la única verdad histórica es la que valientemente escribe Medrano Solares y otros como él.
La aportación histórica de su excelente y pormenorizado ensayo, que tuve la oportunidad de estudiarlo, consiste en adicionar datos biográficos inéditos sobre Rufino Carrasco a los pocos existentes, datos que testimonia y corrobora en esta interesante entrevista el pariente del soldado de Tambillo, Horacio Torres. En su ensayo Medrano Solares no se limita dar a conocer legajos vírgenes, también hace filosofía de la historia, y ésta solo puede practicarse después del examen sistemático de un sinfín de libros, monografías y artículos basados en documentos. Excelente la entrevista al depositario de los documentos sobre la Batalla de Tambillo, entrevista que ratifica la veracidad y transparencia del ensayo comentado..
Michael Rojas Camacho
EGRESADO DE LAS CARRERAS DE DERECHO E HISTORIA

Antonio Ostria dijo...

Es el valioso ensayo del Dr. Jose Franz Medrano Solares el que actualmente revindica con la fuerza de sus argumentaciones a Rufino Carrasco y a la familia del Dr. Horacio Torrez reclamando a las autoridades su dejades y olvido. Pero a muchos nos llama la atención que el Dr. Horacio Torrez, habiendo sido ministro de estado y parlamentario en los 80 no haya utilisado ya hace decadas sus contactos con la prensa para hacer conocer los detalles y documentos sobre el Cnel. Rufino Carrasco y la Batalla de Tambillos.
En años pasados leí en el Diario, Correo del Sur y algunas fotocopias que circulaban en La Paz, articulos y analisis del Dr. Horacio Torrez sobre el enclaustramiento marítimo, la venta de gas a Chile, la actuación del guerrillero Camargo, identificando causas, insidentes y personajes. Pero cuando escribió sobre la Batalla de Tambillos solo tocó aspectos superficiales y de parentesco, sin mensionar las causas que originaron la traición y el abandono que padesió Rufino Carrasco y sus hombres. Aquí caben dos dudas y interrogantes, ¿Horacio Torrez tuvo miedo de hacer comentarios sobre los que traicionaron a Rufino Carrasco? ¿O que intereses protegía con su silencio?

Jorge Alfaro dijo...


Muy buena la entrevista al descendiente del chicheño Rufino Carrasco. La aparición del estudio A propósito del Gral. Rufino Carrasco, vuelve a recordarnos con pruebas, que lo inventado por el historiador chileno Vicuña Mackena sobre un supuesto telegrama ocultado por el presidente Hilarión Daza hasta que pasen las fiestas de carnaval, era una mentira. Calumnia que es repetida por muchos historiadores bolivianos, entre ellos Edgar Murillo Guarachi en la página No.55 de su Monografía de la provincia Sud Chichas. En este estudio de ineludible consulta, el Dr. Medrano Solares también certifica que Gregorio Pacheco no era un patriota como creen muchos bolivianos, colocándolo en la lista de los traidores a la patria junto a Narciso campero y Aniceto Arce. Muy bueno el ensayo de Medrano Solares también compositor de la cueca Elegía para Rufino Carrasco, quien en otras obras con honradez historiográfica fue el primero en redimir a los Hnos Barrientos y escribió la verdadera historia del guitarrista Alfredo Dominguez.

Michael Rojas dijo...

Una observación, de acuerdo al certificado de nacimiento exhibido en el muy bien documentado ensayo “A propósito del Gral. Rufino Carrasco”, el nombre completo del padre del Dr. Horacio Torres Guzmán, era Simeón Torres Carrasco; y no Simeón Torres Guzmán, como se aprecia en esta entrevista.
También, aprovecho la oportunidad para pasarles el URL del primer tema musical dedicado al Gral. Rufino Carrasco, esta cueca con aire chicheño pertenece a José Franz Medrano Solares: http://www.youtube.com/watch?v=aHkMLhzlFqg

Adolfo Suárez M. dijo...

Muchas gracias a todos los participantes de ésta discusión tan ilustrativa sobre la historia de nuestro país.

Ronald Carrasco dijo...

en Santiago de Chile si hay una calle con su grado y nombre, paradogico no???

Unknown dijo...

Derecho?

karla adrianzen dijo...

Derecho?