martes, abril 8

EL KENCHA SOY YO!!!

Primer equipo del Tigre, en 1908. Copiado del archivo del Proyecto Tuja.

“¡…y encima eres un kencha!” gritó antes de tirar la puerta y desaparecer de mi vida. Su partida terminó archivada en el anecdotario del tiempo, pero sus palabras aún suman averías. Habíamos salido del estadio y el equipo había perdido un partido clave. Que si el director técnico era el culpable; que si los jugadores eran unos “pata dura”… Poco a poco nuestras discrepancias en torno a las causas de la derrota subieron de tono, se mezclaron con antiguos rencores y terminaron con la puerta estrellándose en mi nariz.

El Tigre había perdido.

Mi chica se había ido. 

¡Y el kencha era yo!

martes, marzo 25

LA ESTÚPIDA MUERTE DE MICHELLE

Me pregunto, ¿cuán terrible ha tenido que ser el pecado de Michelle? Cuán grave su falta, cuán profunda su herida a la vida para que el “divino padre” haya permitido su trágica muerte con tan sólo 10 añitos. Pero más aún, me pregunto cuán pusilánimes somos nosotros para levantar tales cuestionamientos y conformamos con la trillada muletilla de “dios sabe lo que hace” para apaciguar la rabia, la indefensión y los cuestionamientos que se desatan cuando una niña o un niño fallecen de la forma tan estúpida como sucedió con Michelle.

No pueden ser válidas las explicación que intenta socapar la decisión del “creador del universo” de quitar la vida de Michelle. Déjenme decirles que no podemos tragarnos la simplista y bobalicona respuesta que intenta hacernos creer que hay explicaciones que están fuera del “limitado” entendimiento humano que justifican la muerte de una niña. Déjenme decirles que, por más divina que sea, no podemos ser cómplices de tan aberrante decisión sólo por que viene de una supuesta omnisciencia celestial.

Michelle murió ayer de una forma tan estúpida y sin sentido que ha enmudecido a todas las familias del colegio Domingo Savio, en La Paz. Su destino se truncó en las puertas mismas del colegio donde esta niña construía los pilares de su futuro. Su cabeza chocó con una de las ramas del añejo árbol que adorna la entrada del Domingo Savio, mientras el bus escolar que la llevaba al cobijo de su hogar partía. Michelle no midió el peligro que significaba sacar la cabeza por la ventana del bus. Pero, ¿tan grave ha sido su infantil descuido como para justificar su muerte? ¿Qué explicación podrá calmar el oceánico dolor que desde hoy y por el resto de sus vidas ahogará a los padres de Michelle? ¿Qué palabras hilvanará el cura o el pastor que oficie el funeral de hoy para encubrir el dedo justiciero de dios?

¡Mierda! ¡Qué dolor tan pesado!


Hoy unos pétalos de margarita marcan el lugar de la muerte de Michelle. Ese espacio macabro donde decenas de niñas y niños observaron impotentes los últimos instantes de su compañera desangrada. Ese lugar donde tan evidente se hace el agobiante silencio de dios; dios el ausente.

jueves, marzo 20

AL-AZAR, PARA SEGUIR BAILANDO

Desde Ecuador, Darwin Fuentes se sumó a la convocatoria para remixear la obra censurada de Al-azar.
No es casual que al arte se lo denomine como el campo donde se libra la batalla de lo simbólico. Y se trata de una batalla donde, lamentablemente,  los propios creadores terminan entre las víctimas. Casos se cuentan por centenares. En 1995 el gobierno nigeriano ejecutó al escritor Ken Saro-Wiwa. ¿Su pecado? Escribir en contra de la explotación de la población Ogomi por parte de la multinacional Shell, protegida por el régimen africano. Y en Afganistan los talibanes mandaron destruir instrumentos musicales tradicionales, tal como lo hizo el dictador Idi Amin en Uganda, por considerarlos un peligro para la moral religiosa. Emblemático también es el caso del cineasta iraní Jafar Panahi que, el 2010, fue condenado a seis años de cárcel y a 20 sin poder crear audiovisual alguno acusado de conspirar contra el gobierno desde su trabajo audiovisual.

Se equivocan los que piensan que la cultura y las artes son simples adornos y que sólo proveen momentos de armonía, placer y entretenimiento. Las artes son eminentemente espacios donde colisionan las incompatibilidades emocionales, los conflictos sociales y la polarización de pensamientos. Y lo hacen con un impacto más profundo de lo que sucede en la esfera de la comunicación cotidiana. No es exagerado asegurar que la cultura y las artes son cruciales para el debate democrático y para ayudarnos a ver nuestras virtudes y miserias como sociedad.

miércoles, marzo 12

LOS DEFECTOS TAMBIÉN ENAMORAN

Filosofar en torno al amor se ha vuelto chick. Las redes sociales están plagadas de “10 consejos para ponerla a tus pies”, “Aprende qué les gusta a los hombres a la hora de la conquista”, “Los cinco secretos para mantener el amor encendido” y demás pajas germinadas desde la escuela Cosmopolitan. Lo peor del asunto no es que le robemos minutos de nuestra existencia para la lectura de tales elucubraciones. Lo grave es que las compartamos sin chistar, validando de esta manera la falaz idea de que, tras siglos de búsqueda, al fin un grupo de iluminados han develado las fórmulas para el "y vivieron felices para siempre". Chistoso, ¿no?, porque la realidad es que no sabemos ni mierda sobre el amor y sus secretos. Ni los avances más grandes de las ciencias nos garantizan la felicidad en la vida de pareja. 


Claro, todxs somos muy expertos a la hora de lanzar consejos y dar recetas a los demás; pero cuando nos toca resolver los acertijos amatorios en casa andamos a tientas, perdidos en esa penumbra que son los sentimientos del ser humano. ¡Y entonces no hurgamos el cel en busca de los los links que alguna vez compartimos!

Ayer escuché la mentada frase-muletilla: “Tarde o temprano te vas a arrepentir de haberlx dejado; tan buena persona que es”. Lo oí y sentí pena por quien lo dijo porque significa que en su esquema personal de valores el "ser una buena persona" es razón suficiente para mantener una relación de pareja, sin importar nada más. Como si fuera un valor absoluto que puede camuflar cualquier deficiencia posible. Hasta me imaginé a esta Julieta susurrando al oído de su Romeo: “Te amo tanto, tanto, tanto porque eres taaan buen tipo”. Osea, pobre Romeo; sin mayor gracia el pobre que el ser… “buena gente”. 

Es simplista y patético sostener que porque mi pareja es tan Teresa de Calcuta yo estoy obligado a amarla per se. Primero porque el hecho de calificar de buena o mala a una persona cae en el terreno de las subjetividades. Segundo porque, seamos sincerxs, en el mundo real nadie se enamora de otra persona sólo por el hecho de que sea buenitx. Las variables que tocan el hecho amatorio son mucho más complejas y van mucho más allá de medir a tu pareja por su capacidad de dar una limosna, lavar los platos el finde o ir a misa los domingos. ¿Dónde queda entonces la química de los cuerpos, la urgencia por rozar la piel; la empatía espiritual, la provocación intelectual que requieres para crecer o las eternas batallas de baja intensidad ante manías de la pareja que sabemos irremediables? Eso y mil cosas más –incluido ser una buena persona- forman un todo, un tejido que nos entrelaza al otro y que cuando merman y se desgastan comienzan a deshilachar la relación. Claro, nos gusta engañarnos para mantenernos en nuestra área de confort y así, cuando la relación va en picada, decidimos aferrarnos a “la buena tipa que es” o a “lo buen padre que es” para mantener un lazo que, en realidad, se ha perdido.

Y eso me lleva al mentado “no lo dejo porque es buena gente”, frase-muletilla también con la que miles de matrimonios mantienen ataduras. No importa lo infeliz que uno sea o que haga a la pareja, las normas sociales te obligan a mantener en pie las sagradas estructuras del matrimonio. 

Somos más que "buenas gentes", tenemos un lado oscuro que, precisamente, surge dentro de la confianza de la vida en pareja. Nuestros "defectos" son de distintas intensidades y hay algunos que también enamoran. 

Sí, los defectos también enamoran.


viernes, febrero 28

EL AGOBIANTE SILENCIO NUESTRO

“No hablar es una forma de hablar; callar es seguir hablando”, decía Jean Paul Sartre al referirse a aquellos escritores que “acallan” su pluma para evitar caer mal. Y me pregunto qué es lo que transmite el silencio de nuestros intelectuales, el silencio de nuestros académicos, el silencio de nuestros creadores…; nuestro silencio.
Convengamos que, nos guste o no, nos ha tocado vivir una etapa trascendental. Para bien o para mal se está escribiendo una parte vital de nuestra historia. Mejor dicho: la estamos bebiendo pero no la estamos masticando. Y es que este proceso político y social, con sus luces y sombras, no haya mayor eco desde la producción científica del pensamiento ni desde la creación artística. Es como si, en realidad, nada estuviese pasando.

viernes, febrero 21

"ES NECESARIO ABRIR MÁS ESPACIOS EN LOS MEDIOS PARA LA GENTE’

Gracias a los cumpas de La Razón por la entrevista, publicada hoy sobre nuestro proyecto como Red Boliviana de Periodismo Cultural.

¿De qué manera se formó la Red de Periodismo Cultural?
Fue a finales de 2012 cuando un grupo de periodistas y comunicadores culturales nos encontramos en el evento Cultura de Red, en mARTadero. Allí surgió la idea de crear una red nacional. Nuestra mirada entonces estaba enfocada a unirnos y buscar apoyo para realizar capacitaciones para los periodistas. Pero, luego vimos la necesidad de abrir el espectro para llegar al ciudadano interesado en difundir cultura.

jueves, enero 23

EL LADO OSCURO DE ALASITA

Es tiempo de Alasita. Seguro que, como lo haces cada 24 de enero, te escaparás de tu trabajo a las 11.30, te sumarás al paso urgente de la muchedumbre que poblará las ferias, comprarás aquellas miniaturas que anhelas se transformen en una realidad y a las 12.00, lleno de esperanza, las pasarás por sahumerio.
Pero, ¿será que en algún momento te preguntarás en qué condiciones se han realizado esos coquetos objetos? Lo más seguro es que no.
Cada miniatura de Alasita cuenta una historia. La mayoría habla de emprendedores artesanos, pero hay otras que develan casos que rayan en la esclavitud. Hay reclusos del penal de San Pedro que han muerto como consecuencia del trabajo inhumano al que son sometidos en las celdas para proveer de "autitos" a comerciantes de Alasita y de ferias similares que se realizan en Perú.

Así lo revela la italiana Francesca Cerbini en su investigación "La casa de jabón. Etnografía de una cárcel boliviana" (Bellaterra-2012). El libro se basa en la investigación de tesis doctoral de Cerbini, quien entre los años 2006 y 2008 tuvo acceso al penal. El libro es una especie de caja de Pandora que devela la cotidianidad de esta cárcel donde no hay rejas ni vigilancia y donde las desigualdades de la sociedad se muestran en su forma más descarnada.

domingo, enero 12

DÁVILA, ERBOL Y LA "IMPARCIALIDAD" COMO UTOPÍA

Amanda Dávila es, a no dudarlo, una mujer valiente. Tanto que ha asumido una tarea por demás titánica: dirigir el Ministerio de Comunicación del Estado Plurinacional. Y eso no es poca cosa. Cumplir la vocería del Presidente, seguir el agitado ritmo de la agenda gubernamental, coordinar la comunicación de los ministerios, monitorear y analizar los temas que los medios de comunicación agendan, generar contenidos para las entidades del Gobierno y velar por la información de los medios estatales no es, ni mucho menos, una bicoca. Pero, lamentablemente, es esa magnitud de tareas la que parecen estar nublando el sentido crítico de Dávila. Me pregunto, por ejemplo, ¿cuál es la definición de “imparcialidad” que tiene la Ministra de Comunicación? Lo hago después de escuchar la entrevista que concedió a Rafael Archondo, en Radio Erbol (Educación Radiofónica de Bolivia). 

Dávila apuntó a la falta de "imparcialidad" como uno de los factores principales para justificar la decisión gubernamental de no colocar publicidad estatal en Erbol. Pero si siguiéramos a rajatabla el criterio  de la “imparcialidad” (subjetivo, por demás) para tomar tal decisión, ninguna publicidad estatal tampoco debería ser colocada en los medios que son de propiedad del Estado: Radio Patria Nueva, Periódico Cambio, la Agencia Boliviana de Información y Bolivia Tv. O es que alguien se animaría a decir que el tratamiento informativo en estos medios es “imparcial”. ¿Alguien? Lo dudo pues ni siquiera la propia Dávila pudo hacerlo en la entrevista mencionada. 

jueves, diciembre 26

DE "CHOLAS HEDIONDAS" E "INDIOS DE MIERDA"

Nos gusta creer mentiras que nos hagan sentir que somos gente de bien. No sólo de vender mentiras a los demás se trata sino de consumir las mamadas ajenas en cantidades equivalentes. Una de ellas es que tras una década de cambios en el país lxs bolivianxs hemos cambiado. Que somos una sociedad inclusiva donde la plurinacionalidad florece cual hierba en el campo. Más o menos que en esta tierra nos amamos lxs unos a lxs otrxs sin importar el color de piel o el origen de nuestras células. Y eso, simplemente, no es verdad. 

viernes, noviembre 29

OPAL, EL OTRO PERIODISMO DE CHILE

Hay dos maneras de informarse sobre lo que está sucediendo en Chile. La primera a través de las poderosas corporaciones mediáticas, las que siguen un guión editorial que busca minimizar el descontento social chileno. Y la segunda a través de medios alternativos que pintan un panorama distinto sobre lo que se cocina en Chile desde los movimientos sociales. Una de estas alternativas es Prensa OPAL, un colectivo ciudadano que registra y difunde videos de las manifestaciones que se suceden en las grandes ciudades chilenas. Luego de apreciar el material, sorprende saber que el trabajo lo realizan cuatro jóvenes armados con cámaras convencionales y/o con celular. Ellos no requieren de equipos de última tecnología, sólo los mueve el deseo de mostrar la realidad que es ocultada por los medios tradicionales.
La experiencia de Prensa OPAL, (Oficina de Prensa Para América Latina) se presentó en el Encuentro Latinoamericano de Comunicación y Activismo - Faccao, que se realizó en Río de Janeiro.

jueves, noviembre 28

QUE YA NO TE LA CUENTEN, CONTALA VOS

Me cansa vivir en estado de interpretado. ¿No te pasa? ¿Eso de que los demás te interpreten? ¿Que te impongan agenda? ¿Que te cuenten las noticias que ellos consideran importantes? ¿Qué te digan las cosas por las que vale reclamar y las que no? ¿Y tus luchas? ¿Dónde quedas tú en medio de esa vorágine de los grandes medios por copar los canales de información?
Mejor interpretarse; apagar más seguido la televisión y la radio para expresarse al mundo. 
Interpretarse es un acto revolucionario. Y herramientas para hacerlo hay muchas. Ésta, por ejemplo, es mi manera de hacerlo; el uso de las redes sociales, es otra. Y alrededor del mundo se gestan alternativas para narrarse ante el mundo, para activar y reivindicar; para ejercer el derecho a comunicar y protestar; de hacer escuchar aquello que a los medios no les interesa amplificar. Y lo más importante de todo, todos han surgido desde la sociedad civil y sin mayores presupuestos.
He hecho una rápida selección de experiencias (que te presento a continuación) con la que intento seducirte para que te decidas a dejar de ser un simple interpretado y busques la mejor manera de contarte al mundo. 

miércoles, noviembre 13

UNA TAL PAOLA BELMONTE

“¡Es ella, pues!” 
“¡No, no es! La verdadera tiene tremendos cachetes…; arriba y abajo.”
“Mmmm…; la guglearemos para comprobar.”

Y ahí me tienen, tecleando en la computadora el nombre de una tal Paola Belmonte que jamás en la vida conocí personalmente. 

“Es una chica famosa de la Tv”, me dicen. Pero hace años que renuncié a la caja boba. 
“Cantante de cumbia ha sido”, insisten. Pero sólo de ebrio he caído ante tales placeres sonoros. 

Pero nada de eso importa. Aquí estoy, como si nada más tuviera que hacer en la vida, diseccionando una a una las fotos públicas de una tal Paola Belmonte que hace días anda de boca en boca. “Infiel”, “Zorra”, “Puta”, “Pecadora”… No se han ahorrado insultos para referirse a esta mujer que ha caído en desgracia. Desgracia alimentada por idiotas como yo que, movidos por el morbo, hicimos el click para ver el video que la muestra desnuda con su amante. 

Aquí estoy, ridículo, ahora intentando comprobar si la agraciada figura que se muestra en las fotos es la misma de aquel video. Y de pronto me doy asco. Y de pronto también me asquea la persona que, a mi lado, intenta como yo hacer el esperado “match”.  Y entonces ambos nos miramos y nos avergonzamos el uno del otro. ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué mierda nos puede importar la vida de esta persona? ¿Quiénes nos hemos creído para intentar siquiera criticarla? Si fue infiel o no, ¿a quién más que a ella y a su familia podría importarle?

Entonces, en un tardío intento por recobrar el decoro, hacemos dos nuevos clicks en la computadora: el primero acaba con el video y el segundo con las fotos donde la tal Paola Belmonte se muestra plena, como una chica famosa de Tv debe de estarlo. Lo demás no debe importar pues es parte del derecho individual de cada ser humano de hacer con su vida lo que cree que es lo mejor. Será pues el tiempo el que dirá si uno se ha equivocado o no en sus decisiones. 

Demasiada hipocresía se mueve en nuestro mundo para alimentar desde nuestras individualidades ese océano de falsa moral. Demasiado odio ya se ha impregnado desde las redes sociales hacia una mujer que tiene todo el derecho de hacer con su cuerpo lo que le venga en gana y con quien le venga en gana. 
Dejemos de formar parte de esa jauría de “lobos del hombre” que se alimenta de la desgracia ajena. Cuidado un día nos toque a nosotros ser el alimento perfecto.