martes, marzo 25

LA ESTÚPIDA MUERTE DE MICHELLE

Me pregunto, ¿cuán terrible ha tenido que ser el pecado de Michelle? Cuán grave su falta, cuán profunda su herida a la vida para que el “divino padre” haya permitido su trágica muerte con tan sólo 10 añitos. Pero más aún, me pregunto cuán pusilánimes somos nosotros para levantar tales cuestionamientos y conformamos con la trillada muletilla de “dios sabe lo que hace” para apaciguar la rabia, la indefensión y los cuestionamientos que se desatan cuando una niña o un niño fallecen de la forma tan estúpida como sucedió con Michelle.

No pueden ser válidas las explicación que intenta socapar la decisión del “creador del universo” de quitar la vida de Michelle. Déjenme decirles que no podemos tragarnos la simplista y bobalicona respuesta que intenta hacernos creer que hay explicaciones que están fuera del “limitado” entendimiento humano que justifican la muerte de una niña. Déjenme decirles que, por más divina que sea, no podemos ser cómplices de tan aberrante decisión sólo por que viene de una supuesta omnisciencia celestial.

Michelle murió ayer de una forma tan estúpida y sin sentido que ha enmudecido a todas las familias del colegio Domingo Savio, en La Paz. Su destino se truncó en las puertas mismas del colegio donde esta niña construía los pilares de su futuro. Su cabeza chocó con una de las ramas del añejo árbol que adorna la entrada del Domingo Savio, mientras el bus escolar que la llevaba al cobijo de su hogar partía. Michelle no midió el peligro que significaba sacar la cabeza por la ventana del bus. Pero, ¿tan grave ha sido su infantil descuido como para justificar su muerte? ¿Qué explicación podrá calmar el oceánico dolor que desde hoy y por el resto de sus vidas ahogará a los padres de Michelle? ¿Qué palabras hilvanará el cura o el pastor que oficie el funeral de hoy para encubrir el dedo justiciero de dios?

¡Mierda! ¡Qué dolor tan pesado!


Hoy unos pétalos de margarita marcan el lugar de la muerte de Michelle. Ese espacio macabro donde decenas de niñas y niños observaron impotentes los últimos instantes de su compañera desangrada. Ese lugar donde tan evidente se hace el agobiante silencio de dios; dios el ausente.

4 comentarios:

Marcela Arauz dijo...

Más vale su la inexistencia de Dios, que su idiotez o canallada?

Anónimo dijo...

ES UN ACCIDENTE

Melina dijo...

Aqui la estupidez es expresarse contra Dios por lo ocurrido,si dependeriamos de gente como tú para decidir quien vive y quien muere dependiendo de sus actos la humanidad ya se hubiese extinguido..

FRIDA dijo...

MAS QUE UN ACCIDENTE ES LA IRRESPONSABILIDAD DEL COLEGIO -DEL CHOFER, UNA NIÑA ES TRAVIESA, INQUIETA GRACIAS A DIOS PERO LOS ADULTOS SOMOS LOS DESCUIDADOS,IRRESPONSABLES E INHUMANOS CUANTAS VECES Y LO DIGO COMO MADRE VEMOS QUE CUANDO UN NIÑO QUIERE BAJAR DE UN BUS Y GRITA "BAJO" EL CONDUCTOR NO LE HACE CASO,CUANTAS VECES LOS NIÑOS ESTAN SUBIENDO AL BUS Y EL BUS AVANZA REFLEXIONEMOS ES CIERTO MICHELITA YA ESTA MUERTA,PERO ESTO SE HABRIA EVITADO SI FUERAMOS MAS RESPONSABLES CON NUESTRAS NORMAS Y SOBRE TODO CON EL RESPETO A LA VOZ DE NUESTROS NIÑOS Y NIÑAS