lunes, abril 19

RECUPEREMOS A EVO

Ah, la soberbia... Tentadora plaga que nutre los siete pecados capitales y que ha convertido al Palacio Quemado en una torre de marfil impoluta. Ocurre que el entorno palaciego está deshumanizando al presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales. Un aura de engreimiento y de supremacía mesiánica está nublando a la cúpula masista y está alejando al Jefe de Estado del pueblo que un día lo llevó al poder. ¿Acaso no se inició así el trágico final del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada?
Ah, la soberbia... Valor antidemocrático por antonomasia que lleva a las autoridades a distanciarse de la realidad e interpretar de forma errónea lo que pasa en su país. Se vuelven incapaces de reconocer cualquier verdad que salga de los labios de otra persona. Así, no vale ni la crítica de los adversarios ni la que intentan sus propios seguidores. No hay voz fuera de su propia voz. Y lo que es peor aún, cualquier intento de autoanálisis se torna imposible.
Su única respuesta a la opinión disidente es la descalificación. ¡Way de aquel que ose siquiera señalar errores del líder supremo! “Separatista, de seguro es”. “De derecha, claro está”. ¿Acaso el ciudadano no tiene derecho de ser de derecha si así se lo señalan sus convicciones? ¿No tiene el derecho constitucional de alzar su voz cuando cree que las cosas en el país no van por buen camino, sin el temor a ser estigmatizado por ello? ¿Habrá que desterrar a todos los derechistas de corazón y a aquellos “acusados” así por el oficialismo?
La libertad de pensamiento y de conciencia están en riesgo, señores. Tufillos del autoritarismo oficialista ya se sienten en los medios de comunicación. Y la única solución es recuperar a Evo Morales, inyectarle a él y a sus más cercanos acólitos una dosis triple de humildad.
Recobremos a ese líder que el 2005 conquistó el corazón de la mayoría de los bolivianos con una sola palabra: cambio, ideal que impulsamos una y otra vez en las urnas con nuestro voto y que, por consiguiente, no le pertenece de ninguna manera al MAS, sino a todos los ciudadanos.
No puede ser humilde aquel político que no es capaz de reconocer la opinión contraria. Aquel que más allá del orgullo de lo que cree ser, menosprecia lo que el otro es.
El pueblo no aguanta actitudes soberbias del poder. Y así quedó patentado en las últimas elecciones, en especial en La Paz. Menospreciaron a los paceños, creyeron que poniendo a cualquier candidato ganarían con holgura. Atacaron con saña y de forma cobarde a esos aliados que un día quisieron clonar.
Liberemos a Evo de la soberbia y bañémosle cual un niño en las aguas de la modestia, valor de quien realmente ama a su pueblo.

Publicado en la Columna Sindical de La Razón Caricatura: charlifuentes.wordpress.com

domingo, abril 11

STIH, UNA ANTENA DE LA SOCIEDAD

Javier Badani
Publicado en Tendencias de La Razón
Es imposible ingresar a la sala donde se alzan las nueve pinturas en gran formato de la serie Sin Tierra y no sentirse intimidado, incomodo, acosado. Decenas de figuras humanas parecen prontas a atacar con sus palos al observador. Algunos se muestran con el rostro desencajado por los gritos, otros mantienen las caras escondidas (¿Ocultan oscuros intereses?).
Y, así, las sensaciones se disparan al recorrer la exposición Movimientos, de la artista eslovena-boliviana Ejti Stih, que se exhibe en el Museo Nacional de Arte. Asimismo, alzan vuelo las interpretaciones ante cada pieza de arte donde se muestra congelada una parte de la historia política y social reciente del país. En especial, los visitantes reaccionan ante la serie Sombreros, donde el protagonista es nada menos que el presidente Evo Morales.
Evo minero, Evo campesino, Evo doctor honoris causa... Son nueve retratos donde el Primer Mandatario luce aquellas indumentarias que normalmente recibe como regalo en sus visitas oficiales a poblaciones e instituciones del país y del exterior.
“Me parece una muestra interesante, especialmente el cuestionamientos a cómo Morales tiene la virtud de cambiar, como un camaleón, de identidad. Le caen bien casi todos los sombreros”, escribió Franco Chávez en el libro destinado a los comentarios de la muestra.
Otra es la mirada de Pamela López. “Aunque no sé mucho de arte, me parece que (Ejti Stih) nos muestra nuestra verdadera realidad y diversidad cultural. Evo Morales se ve genial con esos sombreros”.
La diversidad en los comentarios no sorprenden a Édgar Arandia, director del Museo Nacional de Arte. El también artista plástico sonríe ante los distintos puntos de vista que surgen de los visitantes ante el trabajo de la pintora. “Eso es lo bello del arte, es polisémico y, por lo tanto, tiene muchos significados para distintas personas. Algunos han pensado que era una exposición contra Evo, otros que era a favor. Y otros tienen una percepción de que sólo lo querían caricaturizar”.
Arandia no tarda en lanzar su propia interpretación. “No es que esté plasmado en la pintura un Evo minero. Es, en realidad, yo soy minero, yo soy de Chapare, yo soy tarabuqueño. Es como si Evo Morales tomara nuestra identidad y se volviera nosotros. Yo, por ejemplo, soy académico y me identifico con la obra donde el Presidente viste el birrete de un acto académico. Claro, faltan sombreros en la muestra (...); uno para periodistas, por ejemplo”, bromea el destacado pintor.
Para realizar esta serie, Stih rescató documentos, periódicos y fotografías sobre las visitas realizadas por Evo Morales a distintos acontecimientos públicos. “Como pocas autoridades, este Presidente recorrió las comunidades de todo el país. Lo interesante es que allí donde llega le regalan algo representativo del pueblo. Observé que lo que más recibe Morales son sombreros. Y que cuando se los coloca asume la identidad del lugar que visita, es una imagen viva y no fingida como la que delata cualquier otra persona de traje y corbata”, explicó la artista eslovena.
Con todo, Arandia asegura que han sido pocos los presidentes en la historia de Bolivia que han logrado tanta atención desde las artes. “Sólo un Presidente en Bolivia tuvo tanta representación iconográfica como Evo Morales, fue Simón Bolívar. Le siguieron Mariano Melgarejo y Antonio José de Sucre. Personalmente, de Evo Morales debo conocer unos 100 retratos de artistas nacionales y extranjeros”, asegura.
Arandia cuestiona el hecho de que el proceso de cambio actual, sus alcances y reacciones no reciben esta misma atención por parte de los artistas bolivianos en especial de los creadores paceños.
“En La Paz no hay este fenómeno. Los pintores son más retraídos y pasivos sobre lo que está ocurriendo en el país. Siguen evadiéndose de la realidad que les compete a ellos y así se están perdiendo de documentar esta época”.
“Durante la Revolución del 1952, los artistas fueron parte del proceso. Cantaban, pintaban y escribían lo que hacía el régimen. Los más indiferentes y autosuficientes, sin embargo, son los escritores. Hay hasta cobardía para apostar a un cambio político del país”, lamenta.

Ejti Stih utiliza el lienzo y el pincel como si de una periodista experimentada se tratara. A través de estos instrumentos, ningún acontecimiento de importancia que afecta la vida política y social del país deja de ser plasmado. Y así lo demuestra en la primera sala donde se exhiben sus trabajos, todos ellos realizados el año pasado. Allí están, por ejemplo, las obras Muerte y Miedo. Ambas pinturas tienen por inspiración el supuesto caso de terrorismo —que habría sido impulsado por Eduardo Rósza— y que conmocionó a toda la sociedad cruceña.
“Soy de las que no pinta sentimientos íntimos, sino que trata de recoger lo que la gente está sintiendo”. Las obras “no son un punto de vista o un panfleto político, sino un reflejo de lo que está cambiando”, manifiesta Ejti Stih.

lunes, abril 5

Ni censurando medios ni metiendo millones... No pudieron

Ni censurando medios de comunicación ni metiendo millones, ni comprando conciencias... Simplemente no pudieron. La Paz mostró su rebeldía, le aguó la fiesta al MAS y le quitó la sonrisa a Evo. La tenían segura, tanto que mandaron por un tubo a sus aliados, los del MSM. Acusaron a sus líderes de desleales, les lanzaron lodo y los amenazaron con meterlos a Chonchocoro; les recordaron su alianza con Goni y los acusaron de corrupción. Esto después de haber convivido con ellos en la misma cama del cambio por cuatro años y de alabar a su líder, Juan Del Granado, como el mejor alcalde del país.
¿Y no era que los masistas iban a cambiar la forma de hacer política? ¡Como me arrepiento de haber apoyado al MAS! Y de seguro lo mismo pensaron miles de paceños que decidieron castigar al MAS y recordarle que aquí nunca hemos aceptado que nos esten 'ninguneando'.
Al final, lo único que lograron los "grandes estrategas" del MAS es catapultar a Del Granado. Porque no es Luis Revilla el ganador de estas elecciones, es Del Granado y su partido que ahora se proyecta como la única fuerza opositora —sí, opositora— que tiene alguna posibilidad de hacer frente al proyecto masista. Sí señores, la oposición salió de las propias entrañas del proceso de cambio y amenaza con devorarlas.
Qué patética la conferencia en el Palacio de Gobierno, ¿no creen?. Ni siquiera el Cocarico festejó su nueva gobernación. La derrota se reflejaba en el rostro de Evo y sus lambepotos, mientras Salgueiro mostraba su desesperación por salir de aquella mesa. Ninguno de sus llunk'us que los acompañaron, ni todo el poder que aún ostentan pudo quitarles el aura de desconsuelo y dolor. Ojalá que aprendan a ser humildes.

lunes, marzo 29

"Hoy el cine está hecho por ejecutivos, no por gente de cine"

Entrevista a Juan José Campanella, ganador del Oscar por El secreto de sus ojos, publicada en La Razón

JAVIER BADANI
- A casi un mes de haber recibido un Oscar por El secreto de sus ojos, ¿qué reflexiones hace en torno al premio?
- El premio es, como cualquier premio importante, un verdadero honor. No es nada menor, pero tampoco es más que eso. En lo efectivo, en el día a día, en realidad no cambia nada, a no ser por el hecho de que en estos días hay mucha efusividad y mucha alegría y, por lo tanto, mucha atención hacia mi persona, cosa a la que no estoy muy acostumbrado. Pero los procesos son los mismos de antes. El premio no viene con un cheque, hay que seguir trabajando y remando igual que siempre.
- La prensa argentina señaló que su premio fue recibido en su país como si se hubiera ganado el mundial de fútbol...
- Fue una alegría muy grande en mi país, incluso más de lo que se esperaba, pero no fue para tanto. Yo recuerdo cuando Argentina ganó un mundial. Cientos de miles salieron a las calles entonces. Y éste no fue el caso (risas).
- ¿Recuerda qué sintió en el momento en el que el nombre de su película se nombró como ganadora de la categoría a Mejor película extranjera?
- Sentí una especie de aturdimiento. En realidad yo sólo escuché El secreto..., no el resto del nombre de la película. Recuerdo a la gente que estaba a mi lado gritando. Yo me abracé a mi mujer y traté de controlar el chorro de adrenalina. En ese momento uno tiene ganas de saltar y de gritar como cuando se festeja un gol, pero hay que estar controlado y no pensar.
- La crítica dice que su éxito se debió a su capacidad de unir en su película los códigos del cine de Hollywood con los del cine latinoamericano. ¿Coincide?
- Puede ser. Yo me fui a EEUU cuando era adolescente, en los años 60. Y esa fue la mejor época del cine norteamericano, de la cual me nutrí y con la cual crecí. Me crié con esos códigos. Pero lo interesante es que todas las grandes ciudades ahora son muy homogéneas en su estilo de vida, las diferencias no son tan marcadas. En ese sentido, no es que uno puede decir “en mi película pondré esto de americano y esto de latinoamericano”. No funciona así.
- Este año, la categoría a Mejor película extranjera contó con películas de muy variado estilo y calidad. ¿Qué cree usted que determinó que la balanza se inclinará al final a su favor?
- La verdad es que no tengo idea. Los votantes (para elegir los premios Oscar) son entre 500 y 600. Yo creo, en realidad, que El secreto de sus ojos fue la película que más se conectó con ellos.
- Se destacó, también, que en esta categoría se presentaron las películas de mejor calidad de toda la competencia. ¿Qué pasa con el cine de Hollywood?
- Lo que ocurre es que el cine de Hollywood es cada vez más caro. Los costos suben, hacer una película de Hollywood y lanzarla al mercado de Hollywood es cada vez más costoso. Y los que deciden qué películas se deben producir se juegan ahora por lo seguro. Esto, claro, hasta que se dan cuenta de que un tipo, por su cuenta, hizo una película que tiene éxito, porque es totalmente distinta a lo que se hace, y entonces todos empiezan a copiar esa misma idea.
Así es el cine, se hace mayormente por ejecutivos y no por la gente de cine. La industria de Hollywood abraza el concepto de que el cine debe ser un negocio con mucho margen de retorno.
- ¿Siente que se brinda más importancia al show que a presentar una buena historia?
- Sí. Los avances en la búsqueda del espectáculo son una constante en el cine. Se le puso el sonido, luego del sonido se buscó el color y después la pantalla ancha. Y ahora está de moda el 3D. Siempre se trata de sumar motivos a la experiencia de ir al cine y a eso yo le doy la bienvenida. Si con la búsqueda del espectáculo se logra que la gente vaya al cine, en vez de quedarse en casa mirando películas por televisión o desde su computadora, yo le doy la bienvenida. El problema es que esto va en desmedro del guión.
- Usted lleva muchos años trabajando para la televisión de EEUU, con series exitosas como Dr. House. En qué ámbito se siente más cómodo, ¿en el del cine o en el televisivo?
- Los dos lados tienen sus pros y sus contras. Si yo tuviera que elegir uno y si pudiera escoger hacer las películas que yo quiero y cuando quiero, elegiría eso. Lo que pasa es que la vida está afectada, lamentablemente, por la realidad (risas). Esa posibilidad no se dará nunca, así que de algo hay que vivir. Y así como muchos directores se dedican a hacer publicidades, yo prefiero hacer televisión narrativa, cuentos visuales.
- ¿Cree que la ficción en televisión ha llegado a superar los trabajos realizados en el cine?
- Desde el punto de vista del guión, en la televisión lo impredecible se toma como ventaja. Sin embargo, en el cine predomina lo predecible. En ese sentido, yo creo que la televisión norteamericana está pasando ahora por un momento de oro, pero el cine no.
- Ese momento de oro es impulsado también por los reality show. ¿Usted se animaría a dirigir uno?
- Junto a mi productora hacemos hace cuatro años en Argentina una especie de reality con gente del interior del país. Su contenido no tiene nada que ver, por ejemplo, con el programa Gran Hermano. Lanzamos desafíos a chicos de secundaria para que realicen, por ejemplo, una radio para su pueblo. Nosotros retratamos ese proceso. En ese sentido, este reality tiene más que ver con lo documental que con lograr conflictos armados de laboratorio. Prefiero el género documental.
- El cine latinoamericano seduce en el extranjero, pero esto no se refleja en la taquilla de los países de la región. ¿Por qué se da esto?
- No es que el cine latinoamericano tenga éxito, es sólo que se habla más de las producciones en festivales. El problema es que afuera se armó un circuito de distribución de cine alternativo que no se replica en nuestros países. Si una película latinoamericana se estrena en Francia y hace 10.000 espectadores se habla de éxito. Pero, si logra esa misma cantidad de espectadores en su país, se habla de un fracaso. Creo que el cine latinoamericano está teniendo entrada en el circuito de cine arte —como se le dice y con cuya calificación no estoy de acuerdo—, pero no está teniendo un éxito masivo. No nos engañemos.
- Sobre este tema, ¿tiene sentido para usted la discusión sobre los límites entre el cine arte y el cine comercial?
- No tiene sentido como discusión. Las películas son lo que son y cada una debe tratarse de manera independiente. No conozco a nadie que vaya al cine y que diga “esto me gusta porque es arte y este otro no porque es sólo de entretenimiento”. Así no funciona la relación de un espectador con la obra. La relación es simple: me gusta o no.
- El secreto de sus ojos se ambienta en la Argentina de los años 70. ¿Cómo se conectan las nuevas generaciones con una realidad que no vivieron?
- La película habla de los años anteriores a la dictadura. En Argentina se habló mucho de la dictadura y más o menos la gente lo tiene claro. Pero de los años anteriores a las dictaduras están los que no saben nada, los que saben poco y los que están muy confundidos. Yo me encuentro entre estos últimos y trato de que se aclare un poco más aquella época.
Mi intención con El secreto de sus ojos no era la de analizar esa época sino la de despertar un interés en ella. Me parece una época de mucha conmoción y una época a la que espero no volver.
- ¿Tocará el tema de la dictadura en un trabajo futuro?
- Me encantaría. Es uno de mis sueños hacer una gran miniserie sobre los años 70. Me gustaría. Pero, lamentablemente, en Argentina todavía están abiertas las heridas. La gente que fue afectada de uno y otro lado todavía no está dispuesta a realizar una revisión de esos años. Me encantaría abordar el tema, pero creo que todavía no es el momento.
- Filmó El secreto de sus ojos en formato digital. ¿Desaparecerá el clásico 35 mm?
- Sí, tiene los días contados.

Aruquipa, el dos caras

No sé qué me da más asco. Si la actitud oportunista del ex vocero del opositor Podemos, José Antonio Aruquipa, que sin un poco de verguenza en la cara se declaró militante del proceso de cambio del MAS, o la de los líderes masistas que acogieron con los brazos abiertos a este personaje que llamó, en varias oportunidades, dictador al Presidente. Y cuando la prensa le recordó esos ataques, este doble cara simplemente dijo: "no me acuerdo". ¿Esos son los políticos que nos dirigen?
!Qué mierda¡, digo yo.
Esto me lleva a reflexionar que, en realidad, las mañas del pasado se mantienen vigentes. Que es una mamada eso de que la forma de hacer política es nueva. Todo vale en esta arena. Sólo hay que recordar la traición del MAS en contra del partido de Juan Del Granado. Antes, el propio Presidente Morales quería clonarlo por considerarlo un buen Alcalde, ahora lo quiere colgar para ganarle la Alcaldía paceña. Por suerte las palabras de los doble caras no se olvidan. Aquí un simple ejemplo de lo que pensaba Aruquipa antes de su sorpresiva transformación. Se publicó en su columna en La Prensa, en marzo de 2009: "Las acciones violentas del sábado (toma de la vivienda de Cárdenas) se pueden interpretar como la muestra más fehaciente de que el Gobierno, mareado de poder, mantiene su empeño en destruir el Estado de derecho para empujarnos a un Estado de hecho y cohecho. La ley vale cuando le conviene al militante del partido. Cuando no, se recurre al argumento retórico “revolucionario” que justifica el atropello y que —a la usanza mirista— califica como “errores” a los delitos".

miércoles, febrero 17

!Adiós al memorando¡, llegó la era de los adobes

Estoy decidido. Esta semana me trasladaré hasta Patacamaya para redimir mis pecados ante la justicia comunitaria, acogiéndome así a su fórmula más contemporánea: la “Félix Patzi”. Sí, elaboraré adobes hasta que me salgan callos para obtener de esta forma el perdón por mis faltas y caminar luego por las calles con la frente en alto.
Pienso reflexionar mientras mis manos se hundan en las entrañas de la Pachamama. Elaborar un manual que, de seguro, será de utilidad universal. Y, claro, también un respiro para mis atribulados bolsillos. Se llamará “¿Cuántos adobes debe usted, estimado servidor público, elaborar para ser perdonado por su falta, volverse de acusado a famosa víctima y recuperar aquello que la justicia occidental le quitó?”.
Tomaré como base el precedente Patzi. Después de todo, él logró el perdón de su comunidad con tan sólo 1.000 adobes. El resto será puro cálculo matemático y requerirá —claro está— de un poco de sentido común.
¡Adiós a los memorandos, estimado empleado del Estado! Se chachó un día de su trabajo, no hay problema. Deberá ensuciar sus manos mezclando barro y paja en la provincia Aroma para elaborar 100 adobes. Y si llegó un par de horas tarde a su fuente de trabajo, tan sólo 50.
Sus ennegrecidas manos y paspados cachetes deberán ser suficientes para reclamar el perdón definitivo. Y si eso no es suficiente, podrá optar a pedir la indulgencia de su jefe a través de las pantallas de televisión.
Y si no conoce nada sobre la construcción de adobes, allí estará el maestro Patzi, que en menos de dos días —y sin siquiera despeinarse— hizo mil.
Claro, en el caso de que se le descubra haciendo un uso doloso de los recursos del país, entonces el castigo será calculado con el valor en el mercado de las milenarias piezas de construcción. Pobre Santos Ramírez, pienso. Deberá estar días y noches dando vida a millones de simétricos adobes. Pero luego —me digo— podría salir de la cárcel y recuperar la presidencia de YPFB.
Mi revolucionaria fórmula traerá beneficios a los sectores sociales. Miles de millones de adobes de seguro impulsarán el skyline de Patacamaya.


Javier Badani
Publicado en la Columna Sindical de La Razón

lunes, febrero 8

DE REPENTE... CHÁVEZ

NOTA DEL PAÍS DE MADRID
"Cuando ustedes oigan un golpe de arpa tramado, pudiera ser Chávez de repente". Así empezó este lunes el nuevo programa de radio del presidente venezolano, que se transmitirá a nivel nacional a través de las cadenas estatales, con la particularidad de que se podrá emitir cada vez que el mandatario lo considere necesario, sea mañana, tarde, noche o madrugada. "Se me ocurrió estos días y aquí estamos, De repente con Chávez, guerrilla por radio", que, como indica su nombre, puede "salir al aire en cualquier momento, puede ser a las tres de la mañana", explicó al comenzar el espacio.
El nuevo programa, según Chávez, se inscribe en la "batalla mediática" que dice librar con los "medios privados de la oligarquía" que han intentado "manipular a la opinión pública con informaciones falsas. Es parte, dice, "de la artillería del pensamiento" y tendrá siempre como matriz a la estatal Radio Nacional de Venezuela.
Chávez ya cuenta con un programa dominical, llamado Aló, presidente, que se transmite desde hace más de diez años por radio y televisión y que suele tener una duración media de más de seis horas. Cada domingo publica también en la prensa escrita oficialista su columna Las líneas de Chávez. Además, se hace grabar a menudo numerosas y prolongadas alocuciones cuya retransmisión es obligatoria para todos los medios audiovisuales nacionales, sean públicos o privados.

sábado, febrero 6

LAS RIADAS SE LLEVAN A LOS "SIN MIEDO"

Los deslizamientos por las lluvias tienen una nueva víctima en su haber: los Sin Miedo. Los desastres en La Paz no pudieron llegar en peor momento para el partido de Juan del Granado y su pupilo, Luis Revilla, quienes ven como su proyecto se llena de goteras. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, los Sin Miedo pierden posibles votantes. La gente se queja por la falta de previsión y atención por parte de la Alcaldía. Y no están tan alejados de la verdad.
A esto hay que sumarle el efecto que tuvo el certero (y cobarde) ataque mediático de los masistas, que con saña atacaron a Del Granado calificándolo de "desleal con el proceso de cambio", para así restarle votación a Revilla y Yampara, candidatos a la municipalidad y a la prefectura, respectivamente. Señoras y señores: El bastión del MSM, La Paz, está por quedar en manos masistas.
Del Granado ha preferido mantenerse en bajo perfil. Ya no aparece con tanta frecuencia en los medios de comunicación luciendo su chalequito color patito.
Me lo imagino ahora mismo en su oficina del Palacio Consistorial, rodeado de chamanes e inventando nuevos conjuros para que, de una buena puta vez, se disipen las nubes y deje de llover sobre su maltrecha casita modelo MSM.

viernes, febrero 5

DESNUDO EN HAITÍ


FRANCISCO PEREGIL (NOTA PUBLICADA EN EL PAÍS DE MADRID)

Pasea siempre solo, desnudo, sin rumbo. De vez en cuando se detiene, mira al frente, bosteza, se rasca el costado y continúa su camino con los brazos caídos. Si un coche pasa demasiado cerca, se recoge unos centímetros en la acera y sigue andando. Lo echan de un sitio y se va a otro. Sin protestar. A las seis de la mañana se le puede ver en cualquier calle. El frío le hace abrazarse a sí mismo entre la gente que carga con sacos de arroz y bidones de agua en la cabeza. No mira a nadie y nadie le mira. ¿Quién está más trastornado? ¿El chico desnudo o la sociedad que ni siquiera repara en él, que no tiene resortes para acogerlo en ningún lado como cualquier ser humano se merece? ¿Quién vive más enajenado?
El chaval desnudo se ha convertido en un símbolo inconsciente de la indefensión de Haití. Una indefensión que ya era patente, igual que su desnudez, antes del terremoto. Con cada autobús, cada coche o cada moto que sortea, cada peatón que se cruza, cada tienda de móviles, el joven va desnudando las grandes palabras de este siglo: ayuda humanitaria, cooperación, solidaridad internacional, reconstrucción.
Desnuda también a sus compatriotas, ricos y pobres. Después del 12 de enero hay bajo sus pies más cristales, escombros y alambres, pero su historia ya era así antes de la catástrofe. En el centro de Puerto Príncipe, muy cerca del Palacio Presidencial, desde toda la vida, algunos "locos" se pasean en cueros sin que nadie haga nada por ellos.
Son pocos, pero son. Las ruinas del terremoto sólo han puesto el decorado idóneo detrás de ellos. La estampa podría servir para que un publicista avispado idee un anuncio en el que ensalce la fuerza, la independencia y la libertad de la juventud ante cualquier situación.
Tendría mucho éxito en cualquier sitio, menos en Haití.

lunes, enero 25

CUIDADITO CON EL BICHITO DEL PODER

Es un hecho: el poder se sube a la cabeza de los mortales, los transforma, los atonta. No importa que uno vista la túnica de moda de la izquierda o el vetusto vestido de la derecha. Al final, las ínfulas del poder terminan por enloquecer a todo ser humano.
Sólo esto puede explicar el exceso cometido por el Gobierno de Evo Morales al declarar feriado nacional el 22 de enero, día de la posesión del líder espiritual de los pueblos indígenas. (Punto aparte, paradójicamente el acto en Tiwanaku contó con representantes indígenas de varias partes del mundo, pero no estuvieron presentes los más importantes: las 35 naciones originarias de Bolivia, sólo los aymaras tuvieron ese "honor" ¿Por qué será?
Es un exceso creer que la génesis del país fue el 22 de enero, a la par del surgimiento del Estado Plurinacional. Bolivia se viene tejiendo desde antes de la llegada de los españoles. Desde los tiwanacotas, quienes construyeron en este territorio uno de los imperios más importantes del extremo sur del continente americano. Desde los siglos XVIII y XIX, con la sangre de indígenas, criollos y mestizos que lucharon por expulsar a los colonizadores españoles.
¿Y la República? ¿Acaso debemos borrar la historia hechos y personajes que, con sus luces y sombras —como los tiene Evo Morales—, matuvieron la unidad de Bolivia?
No se puede negar la importancia del actual proceso de cambio. Pero es eso, un proceso que ha iniciado el MAS y que de seguro se transformará de aquí a un siglo. Basta saber si entonces se mantendrá el feriado del Estado Plurinacional.