jueves, mayo 28

BENICIO DEL TORO Y SU CENSURA A LA COCA

Qué tal esta: Benicio del Toro mandó a parar la filmación de una escena de Che: Guerrilla —que se estrena hoy en La Paz— cuando el actor boliviano Luis Bredow le ofreció hojitas de coca.
Qué paso caribeño, ¿te asustó la Ley 1.008?

En la polémica escena —que Rodrigo Bellot aseguró que no se censuró, cuando en la película no aparece— el campesino Honorato Rojas (Bredow) conoce al Che (Del Toro).

"Cuando le invité en la filmación de la escena a Benicio una hojas de coca, él se sorprendió; eso no estaba en el guión. Pero antes de rodar la escena yo le había consultado a (Steven) Soderbergh (director de la película) si podía hacerlo, como hacen los campesinos en señal de bienvenida. Dijo que no había problema. Pero cuando le entregué las hojas de coca, Benicio se sorprendió o se asustó; no sé, pero hubo una especie de mala onda y luego él rechazó el detalle", narró Bredow, en la conferencia de prensa realizada el miércoles en la Cinemateca.

Rodrigo Bellot justificó luego: "Del Toro estaba como productor ejecutivo de la película y tenía miedo de que la coca aparezca en el filme en una coyuntura como ésta, en la que más que aportar a la escena podría ser relacionada con la cocaína".

La nota la publicamos hoy en Cultura de La Razón y causó la indignación de los actores del filme y de Gerardo Gerra, gerente de Londra Films, que trajo el film. Dice que le estamos haciendo mala campaña, cuando fueron ellos quienes soltaron la anécdota en plena conferencia de prensa.

En todo caso, señores, el preocupado debería ser Del Toro, quien hizo sentir a Bredow como: "quién es este actorcillo para meter coca al film".

Dicen que durante la filmación intentaron respetar todos los aspectos culturales y las tradiciones del país para hacerla creíble, incluso en las locaciones en España. Pues una de ellas es el pijchar coca, para su conocimiento. Y nadie debería avergonzarse de ello sólo por ganar más espectadores en el cine o para evitar la censura en las salas de EEUU.

jueves, mayo 21

ADIÓS, ABRAHAM

"Qué ondas/qué putas/somos hijos de cholas/rompiendo el esquema/de este monstruo sitema". Abraham Bojorquez rimaba así, mientras mi grabadora captaba su voz. Tuve el honor de entrevistarlo el 2006, en plena Ceja de El Alto. El tenía 25 años y sus palabras impactaban como balas. A nuestro alrededor se aglomeraron los lustras, algunos lo conocían gracias a los talleres que el hiphopero y líder de Ukamau y ké realizó en Wayna Tambo. Ayer encontraron su cuerpo en la morgue. Un bus acalló sus rimas para siempre. Últimamente mucha gente buena y creativa se está muriendo. Nosotros, los simples mortales, nos estamos quedando solos en este circo.

"La música tiene un gran poder. Entonces usemos ese poder para dar mensajes, para expresar nuestra realidad y que haga reflexionar a la gente. Es una pena que muchos productores crean que la juventud sólo le interesa escuchar canciones de sexo", me dijo, para inmediatamente rimar una vez más.

¿Será que una oración calmará mi hambre/¿Será que una secta cambiará la historia de este pobre?/Nos vienen a mentir/con sus religiones y sectas nos quieren dividir".

Vestía unos jeans desgastados y una polera que llevaba inscrito:
"En este sitio maldito, donde reina la tristeza
no se condena el delito
se castiga la pobreza".

Querido Abraham, ahora... ¿a quién rimarás?
* La foto pertenece a La Razón

jueves, mayo 14

APOYEMOS AL PAPIRRI

La mala hora ha tocado las puertas de Manuel Monroy Chazarreta, el Papirri. Una aguda afección hepática golpea al cantautor paceño, quien se ha visto obligado a suspender conciertos en el país y en España. El médico le ha prohibido subir a los escenarios, pero entonces: ¿de qué vivirá?. El Papirri, como todos los creadores de Bolivia, no cuentan con el apoyo del Estado en el tema del seguro de salud. Así es que nos queda a nosotros, sus fans y amigos, apoyarlo comprando sus discos y su libro, Crónicas del Papirri, para que el creador de la Metafísica popular lleve adelante su tratamiento. Los interesados deben llamar al 719-15790.

martes, mayo 12

MONDACA SE IMPONE EN MADRID

El cineasta boliviano Diego Mondaca obtuvo con su film La chirola el primer premio del jurado en la categoría Creación Documental de Cortometrajes, en el Festival Internacional de Documentales de Madrid (España). Además, su obra recibió en este certamen el Premio del Público.
El cortometraje, que ya obtuvo premios en festivales cinematográficos de Brasil, Argentina y Holanda, se centra en la vida del ex guerrillero boliviano Pedro Cajías de la Vega —que protagoniza la cinta—, quien rememora en la obra sus experiencia en la cárcel.
Filmada en blanco y negro, La chirola “es un corto de excelente calidad, que nos ofrece una reflexión intimista sobre la vida de los privados de libertad”, señaló el ex presidente de la República y crítico de cine, Carlos Mesa.
La ex autoridad participó en dicho festival, que se realizó a comienzos de este mes, como jurado de la categoría Reportaje. Mondaca, egresado de la Escuela de Cine Documental de San Antonio de los Baños (Cuba), reside hoy en Alemania.

*Nota publicada en La Razón

jueves, mayo 7

EL CENTRO PACEÑO SE NOS MUERE

"La Alcaldía de La Paz es culpable de terrorismo cultural". Lo dice un ch'ukuta de cepa, el Papirri, ante la intervención estética que los Sin Miedo aceleran en el centro histórico de La Paz. Y es que el casco viejo paceño se está muriendo en nombre de la modernidad. Se muere con ese frío mamotreto de hormigón que se levanta para sustituir a ese ente vivo que era el Mercado Lanza, con sus toldos de plástico y sus olores de patitas de chancho recién cocidas. Se muere con el anuncio de que el monumento de piedra creado por Ted Carrasco en homenaje al Mariscal de Zepita será retirado de la plaza de los Héroes, por el simple hecho de no cumplir con el "diseño moderno" impuesto por los sabios de la Alcaldía. Se muere porque el caos de la Pérez —que tan bien representa la escencia del paceño— será combatido con muros de cemento que evitarán que nos juguemos la vida para llegar a la otra acera ¿se morirán las cebras también?.
El centro se muere porque los Sin Miedo —cuyo lema paradójicamente es "Revive el centro"— quieren convertir al centro de La Paz en una réplica de las ciudades "modernas" europeas, cuando en países como Alemania las autoridades se arrepienten de haber sustituido sus añejas arquitecturas por estructuras urbanísticas sin alma, como me explicó Mabel Franco (la Gabo).
Es paradójico que los empresarios inviertan en la restauración de edificios republicanos —como el edificio de la esquina Sagarnaga y Mariscal Santa Cruz— mientras que el alcalde jardinero se empeña en derrumbarlos.
Es demasiado tarde para quejarse... Lo único que queda es mantener en la retina el centro que todos construimos y alimentamos alguna vez.
*Dibujo de Carlos Calvimontes

martes, mayo 5

NUESTROS P'AJPAKUS TERRORISTAS

¿Se imaginan a los terroristas talibanes, antes de atacar las Torres Gemelas, posando con sus armas ante una cámara aficionada, saliendo a bolichear por Down Town o alojados en hoteles cinco estrellas de Nueva York?
Supongo que lo último que busca un terrorista es llamar la atención, que hace lo imposible para no dejar evidencias sobre su paso por espacios públicos o privados, y que es enemigo de las cámaras fotográficas. Bajo esa lógica, sospecho que Rózsa y sus amigos no eran más que unos p'ajpakus, unos aprendices de mercenarios que inteligentemente vendieron a la élite reaccionaria cruceña la idea de que ellos podrían sentar las bases de un Ejército autonomista.
Que fueron contactados por el ala dura de los cívicos cruceños para "defender" su tierra de la "amenaza colla" no cabe duda. Pero también es evidente que estos personajes se dedicaron más a disfrutar de Santa Cruz que ha causar terror —el fin mayor de los terroristas— en este departamento.
Por más de seis meses a estos terroristas truchos los retrataron en discotecas de Equipetrol, paseando por los stands de Fexpocruz y en piscinas de hoteles cinco estrellas y farseando al estilo John Wayne su arsenal.
De lo que nos salvamos...