Constatación: la jornada de oración en Chuquisaca impulsada por los prefectos de la oposición para rogar al Divino Creador —con velas y canticos estilo gospel incluidos— que el Sí a la nueva Constitución sea desterrada a los fuegos del infierno, fue un fiasco.Al final, el Sí se impuso en cinco de las nueve regiones del país con 61%, incluida, que paradoja, Chuquisaca.
¿Qué pasó? ¿Por qué no escuchó Dios las súplicas opositoras? ¿Las descartó? ¿O prefirió simplemente escuchar a los masistas? Esgrimo al menos tres teorias para responder a tan altas y filosóficas dudas.
Primera: Tras un sesudo análisis celestial sobre la nueva CPE y sobre el contenido y las razones de los rezos enviados desde la Tierra por los prefectos, y al analizar el decálogo en contra del proyecto constitucional lanzado a los cuatro vientos por el clero católico boliviano a días del referendo, un diocito frustrado decidió nomás favorecer la balanza por el Sí.
Segunda: El Divino Creador del Universo simpatiza con las ideas del Evo. Por ello, se hizo al loco y dejó que los rezos opositores se pasarán de largo hasta llegar al Sol donde se desintegraron sin mayor remedio.
Segunda: El Divino Creador del Universo simpatiza con las ideas del Evo. Por ello, se hizo al loco y dejó que los rezos opositores se pasarán de largo hasta llegar al Sol donde se desintegraron sin mayor remedio.
Tercera: Dios no existe... Y sólo se impuso la voz de la democracia.
Dejo a consideración de los pocos lectores de esta página la elección que mejor le chante.
Me pregunto: ¿será que alguien consultó al Divino Creador del Universo su opinión sobre el proyecto de Constitución? ¿Y qué tal si Jehova está a favor de que no existan en Bolivia creencias y religiones de primera y otras de segunda? ¿O que le guste que los niños tengan la posibilidad en la escuela de conocer otras concepciones del mundo? ¿Será que diosito se enoja si se aprueba la nueva Constitución? ¿Mandará a los ángeles de la muerte sobre el país? ¿Será que es tan negativo? ¿Votará Dios por el No? Si es así, espero que su mesa de sufragio esté en la calle 56 de Chasquipampa, donde yo votaré. Quisiera entrevistarlo un cacho y poder reclamarle en persona algunas cosillas que no me caen de sus representantes, aquí en la Tierra. 


